lunes, 20 de abril de 2009

Términos distintos: Honradez y honestidad

Hay dos palabras en español que la gente se empeña en reducirlas a una sola, y ya casi lo ha conseguido, cómo no, por influencia del inglés. Son honestidad y honradez.Y es que en inglés, la palabra “honesty” abarca los dos conceptos que en español se expresan con dos vocablos diferentes. Honesto es el decente o decoroso, el recatado, el pudoroso. Honrado es el que procede con honradez, el recto de ánimo, el que obra con integridad y justicia.
Sobre esta cuestión, oí decir a un periodista preocupado por el lenguaje: “En español, lo honrado se aplica de cintura para arriba, y lo honesto, de cintura para abajo”
Es una forma simplista, pero bastante gráfica de marcar la diferencia, aunque en el fondo, así es.
Se suele hablar de un político honesto cuando en realidad se le quiere calificar de honrado: el que cumple las promesas electorales, busca el bienestar del electorado y no pretende enriquecerse a su costa es un político honrado porque procede con honradez y obra con integridad. Pero puede, al mismo tiempo, ser deshonesto si es que mantiene relaciones ilícitas al margen del matrimonio o lleva una vida desordenada.
Y aunque lo bueno (y común) es que la honradez y la honestidad caminen de la mano, más interesa, creo yo, un político honrado que honesto. Pues la cuestión de la honestidad es personal, mientras que la de la honradez… nos atañe a todos.
En cuanto a la separación de los dos términos que planteamos, hemos de reconocer que se ha generalizado de tal manera el empleo de honradez y honestidad como palabras sinónimas, que parece un esfuerzo inútil señalar la diferencia, e incluso la Academia ha terminado por aceptar la sinonimia por imperativos de uso.
Como siempre, es el hablante el que va marcando el ritmo del idioma.

Luque Maricarmen

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente respuesta!!!

antonio moreno dijo...

Me parecen muy acertados los comentartio y en realidad no es muy dificil distinguir la diferencia ya que la honradez va de la mano con lo monetario y la honestidad con el compromiso de poner por delante siempre la verdad.