domingo, 3 de enero de 2010

En torno al uso de la letra p

Sobre la letra p escriben los lingüistas Salvador y Lodares en su Historia de las letras, un libro que alguna vez les he traído a este espacio, reflexiones y comentarios acerca de esta letra que desde antiguo era usada como abreviatura.
Cuando los romanos escribían una p significaba pontifex (pontífice). PP: Pater Patriae (padre de la patria). PPP: Primus Pater Patriae (primer padre de la patria).
En los colegios y universidades del Renacimiento, la letra p equivalía a placet: “está bien”, expresión con la que los maestros indicaban la aprobación de los trabajos de los alumnos.
La tecnología moderna usa a veces como unidades de medida la mayúscula P: un pie, y la minúscula p: una pulgada.
También es notable el uso de esta letra en las onomatopeyas, es decir, el nombre de las palabras que imitan los sonidos: pum se emplea para representar un ruido, una explosión o un golpe. Pimpampúm es el nombre de un juego en que se derriban a pelotazos muñecos puestos en fila. Pío y piar es la voz universal de los pájaros; Ping- pong, el nombre, en inglés, del juego semejante al tenis, que se practica sobre una mesa, con pelota ligera. En español está propuesto el nombre de pimpón; también es de uso tenis de mesa.
En cuanto a la pronunciación de la letra p ante la letra t, en palabras cultas como apto, concepto, reptil, corrupto se aconseja mantenerla. Hay casos, como séptimo y septiembre, donde puede dejar de pronunciarse, e incluso de pronunciarse, aunque el uso culto aconseja conservarla.
Sin embargo, debe pronunciarse claramente la p ante la letra s: eclipse, cápsula, autopsia. Y puede no pronunciarse en el grupo inicial ps de palabras cultas como: (p)siquiatra, (p)sicólogo, (p)sicosis, (p)soriasis.
Y aunque hoy está aceptado académicamente suprimir también en la escritura la p inicial de esas palabras, es aconsejable mantenerla en favor de la etimología. Así se hace en otras lenguas, como el inglés, el francés y el alemán, donde mantienen intactos los grupos etimológicos en la escritura, aunque no los pronuncien.
Por lo tanto, aunque digamos siquiatra, sicosis y sicólogo, es más culto escribir psiquiatra, psicosis y psicólogo.

Luque Maricarmen

Cazador de gazapos

Es fácil, amigos, actuar de cazador de gazapos, esos errores que por inadvertencia deja escapar quien escribe o habla. Los medios informativos, hablados o escritos nos los sirven en charola.

Así daba la noticia el corresponsal de guerra: “Por el camino ya oímos incrédulas noticias sobre el campo de refugiados”. Pero las noticias no pueden ser incrédulas, sino increíbles, que no pueden creerse; incrédulas son las personas cuando no creen algo fácilmente.
Se lee y se oye con frecuencia: “Hace breves días recordaba…” “En breves minutos les presentaremos…”, como si la duración de los días o los minutos pudiera ser breve o larga. Es la que es. Estos adjetivos pueden aplicarse a aquello cuya duración es cambiante, pero no a lo que tiene una duración fija. Lo correcto es hace pocos días o en pocos minutos.
Cierto que los días o los minutos se nos pueden hacer breves, largos o eternos, pero duran lo que duran.
Es muy clara la diferencia entre las palabras “acreedor y deudor” cuando se utilizan en un contexto económico. Pero refiriéndose a alguien que evitó con su intervención el asalto a un banco, el periodista remataba la noticia así: “Son pocos, valientes y deudores de un reconocimiento público, los ciudadanos que se enfrentan a un acto delictivo”. Cuando una persona se merece algo, no es deudora sino acreedora. Por lo que esos valientes ciudadanos serán acreedores, no deudores.
“Dentro de las medidas de seguridad tomadas para evitar el contagio…”, reza un aviso periodístico. Pero es confundir la locución preposicional “dentro de”, que significa ‘en la parte interior de algo’, con la preposición “entre”, que expresa la ‘situación de algo en medio de más cosas’. La forma adecuada es: “Entre las medidas de seguridad…”
Y para terminar señalo el error de “se encuentra en prisión a expensas de la extradición solicitada por el Gobierno de su país”, texto aparecido en la sección internacional de un periódico.
“A expensas de” significa ‘a costa de, por cuenta de o a cargo de alguien’, ninguna de las cuales encaja en el contexto. Lo correcto es “en espera de o pendiente de”.
El gazapo es una especie que abunda.

Luque Maricarmen

Estoy triste por la muerte de Francisco Ayala

Hoy les traigo un suceso luctuoso, triste. Triste para los que leemos, escribimos y nos entendemos en español. En estos días se nos fue un prestigioso escritor y un hombre inquebrantable, al que una larga vida, 103 años, jamás venció. Francisco Ayala murió cansado, pero no vencido. Con una lucidez que conservó hasta el último minuto. Ese último minuto que aprovechó para despedirse, completamente sereno, de su esposa, su mujer amada.
La vida de Ayala transcurrió en dos siglos en los que conoció la tragedia de la guerra y el exilio. Fue un hombre íntegro y luchador, profundamente demócrata y liberal.
Como escritor, fue autor de una extensa obra, cultivando sobre todo novela y ensayo.
Su relato de Erika ante el invierno muestra el presentimiento de la Guerra Civil, donde su padre y su hermano son ejecutados en 1936. Terminada la guerra, abandona España, se dirige a París y de allí se embarca hacia La Habana, rumbo a Buenos Aires, donde arriba el 10 de agosto de 1939, donde permanece varios años, con estancias en Estados Unidos, México y Puerto Rico.
Su obra transita desde la siniestra gravedad de La cabeza del cordero y Los usurpadores al humor de Muerte de perro y El fondo del vaso, pasando por el lirismo melancólico de El jardín de las delicias.
Después de varios acercamientos hacia su vuelta a España, regresa definitivamente en el año 1977. Pronuncia conferencias, recibe homenajes y es galardonado con el premio Cervantes, el Príncipe de Asturias y el Nacional de Letras y Literatura.
Sigue escribiendo y es elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua en 1983.
En 2005, a punto de cumplir los cien años, termina la edición definitiva de su libro Recuerdos y olvidos, valiéndose de la tecnología moderna, que no se le resistía a pesar de su avanzada edad. (Es de señalar que tenía su página en Facebook).
Era Francisco Ayala un intelectual que nunca perdió el interés y la curiosidad por el mundo que le rodeaba.

Luque Maricarmen

La gente prominente

La palabra gente es motivo de preocupación para mucha gente. Todo lo que hay que saber respecto a su uso correcto cabe en pocas líneas.
Este sustantivo femenino se emplea en general como nombre colectivo no contable y significa personas: Ese tipo de música gusta sobre todo a la gente joven. La gente siempre sigue a sus ídolos.
Como otros colectivos (grupo, ejército, multitud) admite un plural expresivo, usado en la lengua literaria: Enseguida se hizo popular entre las gentes del lugar.
En cuanto a la concordancia, aunque gente, por ser colectivo, encierra la idea de una pluralidad de individuos, cuando actúa de sujeto lleva el verbo en singular: La gente, al ver sus esperanzas truncadas, se sintió defraudada.
Como tal colectivo se usa en singular en frases como: Hubo mucha gente en la manifestación; asistió mucha gente a la misa; en el Zócalo se reunió mucha gente.
En ciertas zonas de América, especialmente en México y en varios países centroamericanos, la palabra gente se usa también con el sentido de “persona o individuo”, por lo que deja de ser colectivo para ser individual y, por lo tanto, admite el plural. En consecuencia, serían correctos los ejemplos: Luis es una gente de trato agradable; él es muy buena gente; en ese salón caben más de cien gentes.
Caso aparte es la duda que se produce entre las palabras prominencia y preeminencia, aunque hay que reconocer que el sentido de ambas frecuentemente tropieza. En principio, una prominencia es una “elevación o abultamiento”: Estaba preocupado porque se detectó una prominencia en el cuello. Pero también prominencia puede significar “cualidad de prominente o destacado”: “Sentía celos por la prominencia social de su hermano. Y es en este sentido en el que tropieza con preeminencia, cuyo significado es “superioridad” y “privilegio o ventaja en razón de algún mérito”: El cargo que ocupaba le confería una preeminencia notable sobre sus compañeros. Y lo mismo sucede con los adjetivos correspondientes, prominente y preeminente: Tenía una nariz prominente; estaban acusadas varias personas prominentes de la ciudad; una de las figuras preeminentes de la cultura hispánica fue José Vasconcelos.

Luque Maricarmen

Los signos de puntuación

Los signos de puntuación representan un escollo difícil de superar a la hora de escribir. Vayan unas breves nociones sobre sus funciones y uso para superar dificultades.
Sirven para marcar las pausas y la entonación de lo escrito a fin de facilitar su comprensión y evitar posibles ambigüedades. Hoy les traigo uno de los más usuales.
La coma indica una pausa breve dentro de un enunciado, aunque a veces se utiliza para encerrar incisos, esto es, explicaciones sobre lo que se está escribiendo: Los soldados, cansados de luchar, se retiraron del campo de batalla. Todos, incluidos los que no estaban presentes, fueron beneficiados.
La coma separa los elementos de una enumeración: Ayer compré ropa, calzado, libros, material escolar y una película para los niños. Acudió toda la familia: los abuelos, los padres, los hijos, los nietos, incluso algunos primos.
Se aíslan entre comas los sustantivos que sirven para llamar o nombrar al interlocutor: Por favor, María, no llegues tarde. Es importante, hijo mío, ser consecuente en la vida. También se escriben entre comas determinados enlaces, como es decir, a saber, ahora bien, en primer lugar, en fin, por último, además, en tal caso, sin embargo, no obstante, en cambio, por el contrario, o sea. Por ejemplo: En el examen tuvimos que escribir palabras sinónimas, es decir, del mismo significado, sin embargo, no nos pidieron escribir antónimos, o sea, de significado opuesto. Pudimos correr, jugar, escalar y, además, hacer turismo.
Se escribe coma delante de las conjunciones, o locuciones conjuntivas pero, más, aunque, así que, de manera que y ante. Por ejemplo: Ve al cine, pero antes debes estudiar. Me gusta hacer deporte, aunque prefiero practicar yoga. Saldremos a las nueve, así que sean puntuales. Allí compraremos refrescos, jamón, huevos, fruta.
Se escribe coma detrás de los complementos introducidos por las locuciones preposicionales: en cuanto a, respecto de, con respecto a, en relación con. Por ejemplo: En cuanto a él, no quiero volver a verle. En relación con lo dicho, estoy de acuerdo.
También se escribe coma detrás de la oración subordinada, cuando ésta precede a la principal. Por ejemplo: Si tú no vienes, iré yo solo. Cuando tú no estás, no me apetece salir. Aunque no lo creas, es verdad.
Seguiremos...

Luque Maricarmen

El bello lenguaje de la tauromaquia

Siempre he sentido admiración por los que escriben sobre los toros. Y no es que yo sea taurófila ni me apasione la tauromaquia. Sin embargo, tengo que confesar que disfruto leyendo las crónicas de los reporteros taurinos.
Si torear es un arte, escribir sobre el toreo también puede convertirse en arte. Disfruten un párrafo elegido “a voleo”.
* * *
La anochecida se filtraba por entre las telas de la cubierta de la plaza. Y a esa hora en que el sol se ha escondido, tibio temeroso de otoño, el torero (¿?) citó a las musas del temple, ¡bendita ilusión! Llegó a mi corazón el palpitar de la mano amiga del toreo y vibré sintiendo su roce. Qué faena más grande y hermosa, qué despacio pasaban los segundos eternos. El diestro se estremecía con el empaque que acuna las embestidas. Reposado, sin violencia ni crispaciones, natural sin imposturas, ¡bendita ilusión!
Toreaba la panza de la muleta, los muslos ceñidos, la cintura, el cuerpo entero. Y la clase se aunaba con la calidad del toro. Crecido en una trinchera de ensueño, en todos los adornos, en un cambio de mano, en aquel de pecho, en este molinete, en un ayudado a dos manos que barrió el lomo completo hasta el rabo con un codilleo de escalofriante belleza (...) Eran las musas que trepaban como la hiedra por los tendidos.
No hace falta ser un experto para sentir la belleza que encierran estas líneas.
Y sólo hay que poner atención a nuestra forma de expresarnos para cerciorarse de la influencia de los términos taurinos en la lengua habitual. Porque de todos es conocido el sentido de “agarrar el toro por los cuernos” como enfrentarse resueltamente a una dificultad. “Cortarse la coleta”, en alusión a la que los toreros lucen, es apartarse de alguna afición o dejar una costumbre. “Ve los toros desde la barrera” el que no se involucra ni se compromete en una situación, y así como el torero que triunfa sale por la puerta principal de la plaza, “sale por la puerta grande” el que consigue el éxito en algo. “Lanzarse al ruedo” es decidirse a actuar afrontando los riesgos, y “echar un capote”, intervenir en una disputa para evitar conflictos.
Esto no es más que una muestra. Seguramente, amigo, conoce muchas más.

Luque Maricarmen

lunes, 26 de octubre de 2009

Nobel de Literatura 2009: Herta Müller, mujer luchadora y humilde

Contra todos los pronósticos y las ilusiones forjadas de que el Nobel de Literatura recayera sobre un autor de lengua española, es una escritora de origen alemán, aunque nacida en Rumanía, la que figura desde el día 8 de octubre como titular del premio Nobel de Literatura del año 2009.
Herta Müller, rumana de nacimiento, cuya obra está escrita en alemán, es un testimonio viviente y escribiente de una vida y una obra marcadas por la etapa histórica represiva del presidente rumano Ceaucescu.
La nueva Nobel sufrió la represión en su persona con interrogatorios, registros y un miedo que no ha logrado superar. Estudió Filología germánica y rumana y trabajó como traductora hasta que fue despedida por negarse a colaborar con los servicios secretos del país.
Fue censurada su primera obra Tierras bajas, y en 1987, con 34 años, logra exiliarse cuando el gobierno rumano vende a Alemania los permisos de salida de sus ciudadanos de origen germano. “Alemania, de algún modo, me salvó”, reconoce la escritora.
Desde entonces vive en Berlín occidental y es allí donde ha escrito y publicado el resto de su obra sobre el mundo que perdió, sobre su nueva experiencia de extranjería forzada y sobre el recuerdo de su vida cotidiana dentro de una sociedad totalitaria.
Su obra valiente, comprometida y coherente, donde la prosa adquiere tantas veces tintes líricos y cercanos, “mi escritura siempre ha tenido que ver con cómo emprender un viaje con tierra bajo las uñas”, de una gran fuerza expresiva, refleja a una mujer luchadora y humilde que, consciente de la importancia del galardón recibido, asegura que “ni esperaba ni merecía el premio”. Esto a pesar de que a lo largo de su trayectoria literaria recibió una veintena de premios, algunos incluso antes de salir de Rumanía.
La Academia sueca pretende que el Nobel de Literatura de este año 2009 recuerde al mundo el XX aniversario de la caída del Muro de Berlín, fin de los horrores de la dictadura comunista, lo que, en cierto modo, confiere al premio un tinte político. El jurado destacó en la obra de Müller “la concentración de su poesía y la objetividad de su prosa, con las que dibuja los paisajes de los desposeídos”.

Luque Maricarmen