Se discute sobre la legitimidad del uso de las locuciones “antes de que” y “después de que”, en lugar de “antes que” y “después que”. Y no hay motivo para la discusión.
Con significado temporal, tan legítimo es el uso del antes y el después con “de” como sin ella.
Antiguamente, apegándose al origen latino de las dos expresiones, antequam y postquam, los hablantes y escribientes cultos decían y escribían antes que y después que. Pero ya desde el siglo XVIII, en el español culto fue admitida la infidelidad a la fórmula latina, y simultáneamente con el “antes que” y “después que” se viene usando “antes de que” y “después de que”.
Así, es igualmente correcto decir “antes que anochezca” como “antes de que anochezca”, y tanto da “después que salga el Sol” como “después de que salga el Sol”.
Sin embargo, cuando la locución no es temporal sino que expresa preferencia, sólo es válida la forma “antes que”, como en la frase: “Antes que verlo detrás de una reja (...), prefiero verlo muerto”.
En cuanto a las expresiones temporales, antes de anoche y antes de ayer son igualmente válidas, e incluso preferibles por su brevedad, anteanoche y anteayer, (no antiayer).
Y en América se usan con total legitimidad antenoche y antier, esta última más cercana al ante ayer latino: ante heri.
Por lo que, amigos, no señalemos como incorrectos a los que emplean unas u otras formas, y elijamos las que más nos acomoden.
Y termino señalando que el adjetivo cuyo significado es “anterior al diluvio universal” y que se usa con el sentido de “muy antiguo” o “antiquísimo”, no es antidiluviano, como tantas veces se oye, sino antediluviano.
Luque Maricarmen
La Dichosa Palabra es un programa cultural que se transmite por Canal 22 de la Ciudad de México en donde se hace una apología de la cultura, los libros y el buen hablar de la lengua española. Este blog tiene la la finalidad de mejorar el uso de nuestro idioma. No tiene ninguna relación con el programa antes citado a excepción del objetivo.
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miércoles, 13 de mayo de 2009
Locuciones dudosas
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significado
miércoles, 22 de abril de 2009
Así toquemos madera
En ocasiones, leyendo textos jurídicos e incluso periodísticos, es fácil encontrarse con la palabra sic, cuyo significado puede no conocerse. “Sic” es un adverbio de modo latino que significa “así”, “de este modo”. Se usa, generalmente entre paréntesis, para indicar que lo escrito es textual, es decir, que reproduce fielmente o al pie de la letra el texto, la frase o la palabra a que alude.
Y una vez aclarada esta duda que alguien me planteó, les traigo un par de esos dichos o refranes, que enriquecen y añaden expresividad a nuestro lenguaje.
La frase “no todo monte es orégano” es usada para expresar el temor de que algún negocio o empresa tenga mal resultado, ya que aunque, a primera vista, algo puede parecer fácil o placentero, no siempre lo es en realidad.
La expresión alude a la bondad del orégano, cuya etimología griega significa “planta que alegra el monte”. Desde mucho tiempo atrás, se dice que su semilla machacada ayuda a concebir a la mujer, que funciona como antídoto contra el veneno de tarántulas y alacranes y que, tomado en infusión, esto es, el líquido resultante de sumergirlo en agua hirviendo, alivia las agruras o acidez del estómago.
Tantas propiedades tiene que, antaño, es decir, en tiempo pasado, era considerado como una panacea.
“Tocar madera” es un dicho que se emplea para alejar algo malo que se considera posible. Con el gesto de “toco madera” se alude a una costumbre propia de la religión de los persas, que desde mil años antes de Cristo ha pervivido a través de los siglos, y que estaba basada en la creencia de que el genio del fuego y la vida, al que se invocaba cada vez que se emprendía algo importante, vivía en las vetas de la madera.
Así pues, toquemos madera, amigos, y que la semana transcurra felizmente para todos.
Luque Maricarmen
Y una vez aclarada esta duda que alguien me planteó, les traigo un par de esos dichos o refranes, que enriquecen y añaden expresividad a nuestro lenguaje.
La frase “no todo monte es orégano” es usada para expresar el temor de que algún negocio o empresa tenga mal resultado, ya que aunque, a primera vista, algo puede parecer fácil o placentero, no siempre lo es en realidad.
La expresión alude a la bondad del orégano, cuya etimología griega significa “planta que alegra el monte”. Desde mucho tiempo atrás, se dice que su semilla machacada ayuda a concebir a la mujer, que funciona como antídoto contra el veneno de tarántulas y alacranes y que, tomado en infusión, esto es, el líquido resultante de sumergirlo en agua hirviendo, alivia las agruras o acidez del estómago.
Tantas propiedades tiene que, antaño, es decir, en tiempo pasado, era considerado como una panacea.
“Tocar madera” es un dicho que se emplea para alejar algo malo que se considera posible. Con el gesto de “toco madera” se alude a una costumbre propia de la religión de los persas, que desde mil años antes de Cristo ha pervivido a través de los siglos, y que estaba basada en la creencia de que el genio del fuego y la vida, al que se invocaba cada vez que se emprendía algo importante, vivía en las vetas de la madera.
Así pues, toquemos madera, amigos, y que la semana transcurra felizmente para todos.
Luque Maricarmen
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